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viernes, 1 de marzo de 2013

¿Qué es el efecto Flynn?


El Efecto Flynn es la subida continua cada año de las puntuaciones de Cociente intelectual. La tasa de crecimiento medio del Cociente Intelectual parece estar en torno a los tres puntos por década. Pero no aumenta toda la inteligencia de forma simétrica; en concreto, esos tres puntos de Cociente Intelectual se reparten entre la Inteligencia Fluida y la Inteligencia Cristalizada.
El Efecto Flynn fue llamado así por Richard Herrnstein y Charles Murray en su libro The Bell Curve para hacer referencia al investigador político James R. Flynn, que fue quien dedicó el mayor interés al fenómeno y lo documentó para todas las culturas.
Según el Efecto Flynn la inteligencia que aumenta cada década se reparte entre:
  • Dos puntos y medio se deben a la Inteligencia Fluida. Este tipo de inteligencia es la capacidad para adaptarse y afrontar situaciones nuevas de forma flexible sin que el aprendizaje previo constituya una fuente de ayuda determinante para su manifestación. La Inteligencia Fluida está constituida por: la capacidad de razonar contenidos abstractos, el razonamiento lógico y la capacidad de establecer relaciones o extraer diferencias.
  • Medio punto se debe a la Inteligencia Cristalizada, es decir, la que hace referencia a aquel conjunto de capacidades, estrategias y conocimientos, que representa el nivel de desarrollo cognitivo alcanzado a través de la historia de aprendizaje del sujeto. La inteligencia cristalizada está constituida, fundamentalmente, por aptitudes relativas a: la comprensión verbal, el  establecimiento de relaciones semánticas, la evaluación y valoración de la experiencia, el establecimiento de juicios y conclusiones, los conocimientos mecánicos, o la orientación  espacial.

Entre las explicaciones que se han dado a este fenómeno podemos encontrar una mejor nutrición, una tendencia hacia familias más pequeñas, una mejor educación, entre otros.

¿Qué es el síndrome de savant o síndrome del sabio?


Hoy en clase de atención a las necesidades específicas educativas, hemos hecho mención al siguiente síndrome, pero ¿qué es en realidad?

Kim Peek era una "enciclopedia ambulante" que en su vida memorizó más de 8.000 libros desde que sus padres empezaron a leerle historias con solo 18 meses de edad. Peek era capaz de leer y memorizar una página en un tiempo récord de 10 segundos.


Y aún le sobraba espacio en su cabeza para recordar, por ejemplo, todos los códigos postales de Estados Unidos. Su excepcional memoria, que sirvió de inspiración para la película Rain Man, la provocaba el llamado síndrome de savant o síndrome del sabio, un trastorno que paradójicamente también le incapacitaba para valerse por sí mismo en tareas tan simples como abrocharse un botón.

El británico Stephen Wiltshire también tiene síndrome de savant, aunque su genialidad se manifiesta de forma diferente.

Este artista, más conocido como "la cámara humana", es capaz de dibujar una ciudad completa como Roma a escala y con todo lujo de detalles, sin cometer ningún fallo, después de visitarla una sola vez en helicóptero en un vuelo de 45 minutos. 

¿Pero cómo logran desarrollar memorias tan prodigiosas? El estudio de los cerebros de los savants mediante técnicas de neuroimagen ha revelado que la mayoría de los que sufren el síndrome tienen alteraciones en el hemisferio izquierdo de su cerebro. Por eso gran parte de ellos son también autistas.

Para Darold Treffert, autor del libro Gente extraordinaria: entendiendo el síndrome savant, una posible explicación de su genialidad es que cuando el hemisferio izquierdo no funciona bien, el derecho lo compensa desarrollando nuevas habilidades, posiblemente reclutando tejido neuronal que en condiciones normales se destina a otras funciones.

Otra posibilidad, dice Treffert, es que la lesión en el hemisferio izquierdo destape habilidades que habían estado latentes debido a lo que se conoce como la "tiranía del cerebro izquierdo dominante". Los psicólogos Allan Snyder y John Mitchell van más allá y aseguran que "todos llevamos un savant dentro".


Nuestro cerebro, afirman, reúne todos los datos que nos llegan, los procesa y suprime la información accesoria para crear una única idea, que es la que se hace consciente. En el cerebro de los savants la información no se "edita", y el resultado es similar a "ver las imágenes con mucho detalle, como los píxeles individuales en una fotografía", explica Snyder. En otras palabras, los savants no tendrían más poder mental que nosotros, sino todo lo contrario.

lunes, 25 de febrero de 2013

Los beneficios de escuchar música durante el embarazo


La música puede ayudar a establecer lazos entre el feto y el mundo exterior


Hablar en voz alta, susurrar, acariciar la tripita, poner música... Establecer lazos entre el bebé y el mundo exterior cuando aún está en el interior del vientre materno es un gesto sencillo, especialmente a partir de la semana 16 de gestación, cuando el pequeño ya reacciona a los estímulos sonoros, aunque no los comprenda. 

El tono de una voz calmada o de nuestra sinfonía musical favorita ejercen de este modo el mismo efecto en bebés que entre niños y mayores: relajan, ayudan a mejorar el ánimo y proporcionan un estado de bienestar similar al de otros métodos de relajación, categoría en la que entrarían por ejemplo los ejercicios de respiración o el yoga prenatal.

En este sentido, y a pesar de la creencia popular, los beneficios de escuchar música durante el embarazo no afectan a la inteligencia, la creatividad o desarrollo del niño, aunque sí sirve como un poderoso catalizador de emociones, estimulando la frecuencia cardíaca del feto y actuando como 'sintonizador' entre los latidos de la mamá, las voces y sonidos del exterior o su respiración.

De hecho, y por este motivo, es fundamental que la música ejerza el mismo efecto relajante sobre la mamá que sobre el pequeño: no se trata tanto de seleccionar melodías clásicas o diseñadas para padres 'a la espera', sino de disfrutar de piezas que nos hagan sentir a gusto, ajustándose a nuestra preferencia personal. Eso sí: cuida siempre de que el volumen no sea excesivamente elevado (se cree que el líquido amniótico podría, de hecho, actuar como 'amplificador' de algunas frecuencias sonoras), y procura no elegir composiciones con demasiadas notas discordantes.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Cuento de la técnica de la tortuga


Historia de la tortuga

“Antiguamente había una hermosa y joven tortuga, tenia 6 (7, 8,…) años y acababa de empezar el colegio. Su nombre era Pequeña Tortuga. A ella no le gustaba mucho ir al Cole, prefería estar en casa con su hermano menor y con su madre. No le gustaba  aprender cosas en el colegio, ella quería correr, jugar… era demasiado difícil y pesado hacer fichas y copiar de la pizarra, o participar en algunas de las actividades. No le gustaba escuchar al profesor, era más divertido hacer ruidos de motores de coches que algunas de las cosas que el profesor contaba, y nunca recordaba que no los tenía que hacer. A ella lo que le gustaba era ir enredando con los demás niños, meterse con ellos, gastarles bromas. Así que el colegio para ella era un poco duro. 

Cada día en el camino hacia el colegio se decía a si misma que lo haría lo mejor posible para no meterse con ellos. Pero a pesar de esto era fácil que algo o alguien la descontrolara, y al final siempre acababa enfadada, o se peleaba, o le castigaban. “Siempre metida en líos” pensaba “como siga así voy a odiar al colegio y a todos.” Y la Tortuga lo pasaba muy pero que muy mal. Un día de los que peor se sentía, encontró a la más grande y vieja Tortuga que ella hubiera podido imaginar. Era un vieja Tortuga que tenía más de trescientos años y era tan grande como una montaña. La Pequeña Tortuga le hablaba con una vocecita tímida porque estaba algo asustada de la enorme tortuga. Pero la vieja tortuga era tan amble como grande y estaba muy dispuesta a ayudarla: “¡Oye! ¡Aquí!” dijo con su potente voz, “Te contaré un secreto. ¿Tú no te das cuenta que la solución a tus problemas la llevas encima de ti?”. La Pequeña Tortuga no sabia de lo que estaba hablando. “¡Tu caparazón!” le gritaba “¿para qué tienes tu concha? Tú te puedes esconder en tu concha siempre que tengas sentimientos de rabia, de ira, siempre que tengas ganas de romper, de gritar, de pegar…Cuando estés en tu concha puedes descansar un momento, hasta que ya no te sientas tan enfadad. Así la próxima vez que te enfades ¡Métete en tu concha! A la Pequeña Tortuga le gustó la idea, y estaba muy contenta de  intentar este nuevo secreto de la escuela. Al día siguiente ya lo puso en práctica. De repente un niño que estaba cerca de ella accidentalmente le dio un golpe en la espalda.

Empezó a sentirse enfadada y estuvo a punto de perder sus nervios y devolverle el golpe, cuando, de pronto recordó lo que la vieja tortuga le había dicho. Se sujetó los brazos, piernas y cabeza, tan rápido como un rayo, y se mantuvo quieta hasta que se le pasó el enfado. Le gustó mucho lo bien que estaba en su concha, donde nadie le podía molestar. Cuando salió, se sorprendió de encontrarse a su profesor sonriéndole, contento y orgulloso de  ella. Continuó usando su secreto el resto del año. Lo utilizaba siempre que alguien o algo le molestaba, y también cuando ella quería pegar o discutir con alguien. Cuando logró actuar de esta forma tan  diferente, se sintió muy contenta en clase, todo el mundo le admiraba y querían saber cuál era su mágico secreto”.

Técnica de la tortuga


Esta técnica utiliza la analogía de la tortuga, la cual como bien se sabe, se repliega dentro  de su concha cuando se siente amenazada.

De la misma manera, se enseña al niño a replegarse  dentro del caparazón imaginario cuando se sienta amenazado, al ni poder controlar sus impulsos y emociones ante estímulos ambientales, etc. En la práctica:


  • Se enseña al niño a responder ante la palabra clave “tortuga”, encogiéndose, cerrando su cuerpo, metiendo la cabeza entre sus brazos.

  • Después de que el niño ha aprendido a responder a la tortuga, se lo enseña a relajar sus músculos mientras hace la tortuga. La relajación es incompatible con la elevación de la tensión de los músculos necesaria para mostrar una conducta  disruptiva/agresiva y, por tanto, decrece la probabilidad de la ocurrencia de esta conducta.
  • Enseña al niño a utilizar las técnicas de solución de problemas para evaluar las distintas alternativas para manejar la situación que le ha llevado a hacer la tortuga. Esta tercera parte de la secuencia TORTUGA-RELAJACION- SOLUCION DE PROBLEMAS se puede enseñar de distintas formas, en  un grupo de discusión, contando una historia, modelando, haciendo role playing y con refuerzo directo, etc.
  • Se instruye a los niños en cada paso de la técnica hasta que tengan el dominio de la misma y entonces se puede pasar a  la etapa siguiente. De esta manera, paso por paso, queda asegurado que todos los niños han aprendido el procedimiento.

domingo, 21 de octubre de 2012

Resiliencia


Vídeo comentado en clase sobre qué es la resiliencia y de qué manera puede ayudarnos a prosperar.